La Revolución de las Conciencias

#LaCuartaTransformaciónVa
¿Por qué causa tanto enojo dentro del núcleo conservador, una decisión aparentemente secundaria, sobre el retiro de una estatua de Cristóbal Colón en el Paseo de la Reforma, de la Ciudad de México, sustituyendo la misma por otra que representa a una mujer indígena?
La estatua en cuestión se encontraba desde hace tiempo fuera de su sitio, en trabajos de remodelación. No es que se retire hoy, para colocar por otro monumento.
Las declaraciones de personalidades de la política y la cultura que defienden la visión conservadora, hablan de que no es posible alterar la verdad histórica sobre el descubrimiento de América. Defienden el papel que jugó Colón en este acontecimiento transcendental para toda la humanidad.
Pero el hecho que más les molesta, es que sea una mujer indígena, la que ocupe el sitio que deja el monumento a Colón. Ése es el centro de la polémica que se vive en redes sociales.
Si la escultura de Cristóbal Colón hubiera sido sustituida por la efigie de Agustín de Iturbide, de Lucas Alamán, de Maximiliano de Habsburgo y Carlota (considerando que fueron ellos quienes dieron vida al Paseo de la Emperatriz, después rebautizado como Paseo de la Reforma), e incluso la de Porfirio Díaz, nada hubieran objetado.
Se trata de personajes de indiscutida filiación conservadora. Gente perteneciente a la clase privilegiada en el país.
Una mujer del pueblo, con rasgos propios de las comunidades originarias de México, les desagrada. Nada los une a ella. No se trata de alguien perteneciente a su clase. Colón (visto por ellos), sí los representa. Se trata de un europeo, de piel blanca y con los rasgos característicos de quienes sienten más suyo lo extranjero, que lo nacional. Es quien abre la vía para que llegue sangre europea a tierras americanas. El mestizaje tendrá por gracia del descubridor español, un porcentaje significativo de sangre española. Y ese legado genético es de gran valor para ellos.
Pero hay otra causa importante que impulsa a los grupos reaccionaros a oponerse a este cambio de monumentos en la Ciudad de México.
La Historia del país, contada y escrita hasta ahora por los gobiernos de corte conservador, tiene una fuerte carga ideológica reaccionaria. La visión clasista en la formación cultural y educativa de los mexicanos, es evidente. Se enseña desde los primeros años, a considerar como parte de nuestra historia (sin oportunidad para hacer juicios de valor sobre cada uno), a personajes como Colón, Cortés, Iturbide, Alamán, Porfirio Díaz. Se les coloca al mismo nivel que según ellos, tienen Cuauhtémoc, Hidalgo, Morelos, Melchor Ocampo, Juárez, Villa y Zapata.
La Historia es algo muerto que debe narrarse, pero sin alterar el orden y la interpretación definida por la ideología reaccionaria. Las figuras nacionales tienen todas un valor ya definido y esa estructura, no admite modificaciones.
El factor ideológico es de capital importancia para cualquier sociedad. Es el que define, en íntima relación con la forma en que se produce y reparte la riqueza nacional, el comportamiento de una sociedad.
El factor ideológico se nutre de "formas" distintas. La clase dominante define la forma en que debe educarse, hacer política, acceder o no a la cultura, narrar la Historia, difundir y practicar alguna fe, incluso.
Estas formas, constituyen el factor ideológico que define el control social. Cuando la forma ideológica se agrieta, o cuando resulta insoportables la desigualdad en la distribución de la riqueza, con el consiguiente caos que trae consigo, el poder de control social se pierde y con ello, el poder político conservador se derrumba.
Eso fue lo que sucedió en el 2018. Una sociedad harta de corrupción y concentración de la riqueza en unas cuantas manos, dijo NO en las urnas y transfirió el poder político a una fuerza renovadora.
Pero a la clase reaccionaria aún le queda como último bastión, el factor ideológico que sembró en la conciencia ciudadana durante muchas décadas. Le interesa mucho que esa forma de pensamiento no cambie. Ahí es donde ataca a diario, utilizando el poder de los grandes medios de comunicación a su servicio. Sabe que la conciencia de buena parte de los mexicanos, está formada y responde de conformidad a la visión que fue inculcada a millones ciudadanos, desde muy temprana edad.
Mientras ese factor ideológico no cambie, tienen oportunidad de regresar al poder, por medio de la manipulación y el engaño.
¿Qué hace la Cuarta Transformación al respecto?
Como lo ha dicho el presidente López Obrador en sus conferencias mañaneras, INFORMAR. Un pueblo informado, es un pueblo libre.
Por otra parte, los contenidos en los libros de educación básica, se están actualizando, a fin de adaptarlos a los nuevos tiempos que vive el país.
Jenaro Villamil, Presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, habló hace poco de la urgente necesidad de recuperar la radio pública, como instrumento para informar, educar y difundir cultura a la totalidad de la sociedad mexicana. Ya se trabaja en eso.
Rafael Barajas, "El Fisgón", anuncia que la escuela de cuadros y los círculos de formación política de Morena en todo el país, inician una nueva etapa.
Para completar este nuevo panorama, el presidente López Obrador critica abiertamente el papel de los conquistadores españoles en el continente americano. Resalta el valor de las culturas ancestrales en nuestro país. Nos muestra que revalorar el papel de los "héroes" que nos presenta el conservadurismo, es posible. Desde Cortés, hasta Peña Nieto.
Es decir, la Cuarta Transformación está empeñada en un esfuerzo social de suma importancia. Crear un factor ideológico libre, democrático y sumamente crítico.
Derribar la vieja ideología conservadora, creadora de desigualdad, corrupción, violencia y muerte.
López Obrador lo ha dicho con toda claridad. El cambio que vive el país, solo puede ser defendido en el futuro, si la conciencia social cambia, dejando de lado los conceptos manipuladores de la reacción.
Es un trabajo difícil y que lleva tiempo. Pero ya iniciamos la ruta y eso es algo que agradecerán y disfrutarán las futuras generaciones.
Colocar a una mujer indígena, en el sitio que ocupaba la estatua del descubridor español, ofende la conciencia conservadora, pero abre el camino a la revaloración de nuestras raíces y a la toma de conciencia de nuestra identidad nacional.
Ésa también es la Cuarta Transformación. Una parte muy importante de ella.
Malthus Gamba