Vamos por una Cuba Libre

#LaCuartaTransformaciónVa
Los conservadores se congratulan de la existencia de la "cuba libre". Pero solo cuando están bebiendo. Al parecer, esto tiene su origen en una vieja costumbre calderónica.
Pero de igual forma, les desagrada sobremanera que el gobierno mexicano, realice acciones que tengan como fin establecer relaciones diplomáticas y de amistad, con el actual gobierno de esa isla caribeña. Les disgusta que México solicite al presidente de los Estados Unidos, dar fin al infructuoso bloqueo económico a Cuba, impuesto desde hace varias décadas.
Para ellos, esa intromisión extranjera en la vida interna de un país, les parece normal y justificada.
Que las administraciones republicanas y demócratas que se han alternado el poder dentro de la Unión Americana, hayan hecho esfuerzos sostenidos para derrocar a un gobierno que a pesar de todo, se mantiene en el poder, gracias al masivo apoyo popular que disfruta, les parece un acto democrático y justo.
Cuba debe convertirse en otra nación que sirva a los rapaces intereses económicos norteamericanos. Eso es democracia y no la libre autodeterminación de las naciones, que defiende el gobierno de la Cuarta Transformación.
Si el bloqueo a Cuba tuvo algún motivo estratégico durante el periodo de la "guerra fría", hoy se ha vuelto un elemento arcaico en lo que corresponde al tipo de política exterior que debe prevalecer en el mundo. En especial en tiempos en que el neoliberalismo vive su peor momento.
El imperio norteamericano está pasando por otra de sus severas y recurrentes crisis. La competencia geopolítica con China y Rusia por el predominio a nivel mundial, consume buena parte de su actividad política y económica.
Cuba no representa un riesgo real a la estabilidad del imperio occidental.
Se trata de una pequeña isla que ha reestructurado su modelo político-económico, con el fin de adaptarlo a los nuevos tiempos que estamos viviendo.
Cuba no es el posible enclave estratégico de una Unión Soviética que pasó a mejor vida. Padece los efectos de la pandemia, como el resto de las naciones del mundo. Las afectaciones en salud y economía son evidentes y el bloqueo lo único que hace es agravar un mal que provoca muerte y miseria.
En la comunidad de naciones en el mundo, solo dos países se niegan a poner fin a este criminal bloqueo: Estados Unidos e Israel. Curiosamente, las dos naciones acusadas por buena parte de los países del mundo, de mantener un comportamiento belicista e injerencista.
Israel bombardea y arrebata territorio al pueblo palestino con total impunidad y de manera cotidiana. Estados Unidos invade y se retira de naciones subdesarrolladas, a las que condena a la miseria y la inestabilidad social, después de haberse aprovechado de los recursos naturales propiedad de esos países.
Son los dos gobiernos que hablan de intolerancia política en Cuba. De falta de garantías y libertad en la isla. De violación a los derechos humanos.
Prácticas que son propias de gringos y sionistas, se adjudican al régimen cubano, por la simple razón de que no ha podido ser doblegado durante décadas.
El pueblo cubano ha preferido pasar privaciones de todo tipo, antes que permitir que una nación extranjera determine su forma de gobierno.
Y con todo, Cuba cuenta con un sistema de salud envidiable. Su nivel educativo es de los mejores en el mundo. Porque en esa isla, salud y educación son gratuitos y para todos. Son derechos universales.
Esa parte de la historia cubana, es negada por los neoliberales de nuestro país. Los aplaudidores de Vox, los que anhelan vivir en Miami junto a los disidentes cubanos que a su vez añoran el tiempo en que a Cuba se le consideraba "El Gran Burdel" de los norteamericanos, piden que el bloqueo a la isla continúe.
Que continúe hasta que Cuba acepté tener un gobierno "democrático" como el de Colombia, con Iván Duque a la cabeza. O uno similar al de Brasil, con un primer mandatario de la talla de Jair Bolsonaro. O ya de perdida, hasta que triunfe la democracia neoliberal, al estilo de Carlos Salinas de Gortari o Felipe Calderón.
Entonces sí aplaudirán a esa "Cuba Libre".
Una Cuba servil y entreguista. Deseosa de renunciar a sus recursos naturales y a su soberanía, en favor de los insaciables intereses norteamericanos.
Es la misma propuesta que tuvieron para México durante el periodo neoliberal.
Regalar la riqueza nacional a intereses extranjeros. Eso es "democracia" para ellos.
Los gobiernos latinoamericanos, especialmente el de la Cuarta Transformación, ven las cosas de manera diferente. Cuba es un país hermano, que forma parte de la comunidad de habla hispana.
El gobierno del presidente López Obrador, aboga por la conclusión del embargo económico que el imperio mantiene sobre la isla. Es atentatorio a la soberanía de una nación libre.
No se puede forzar el cambio de rumbo de un país, mediante la presión político-económica, disfrazada de lucha por la democracia. El pueblo cubano debe decidir su destino por sí mismo.
Como hemos dicho antes, es mentira que en Estados Unidos e Israel se viva dentro de un clima de democracia. Hay un control total del Estado, sobre medios de comunicación y cualquier tipo de disidencia es controlada férreamente por las fuerzas y agencias que imponen el orden. Estas dos naciones no son ejemplo de democracia para el mundo. Atentan contra la democracia de manera permanente.
Hace falta un grupo de naciones que defienda la soberanía de los países emergentes, de la codicia norteamericana. Aquí aplica el enunciado: "Si tocan a uno, nos tocan a todos"
México impulsa este movimiento de verdadera unidad continental.
Esa es la finalidad de pedir la desaparición de la OEA y crear un organismo verdaderamente imparcial y democrático.
Cuba debe ser parte de esa comunidad y su causa, que es la de todos, defendida por las verdaderas naciones libres, o en proceso de liberación.
Esperemos que el imperio norteamericano ajuste su política exterior a los nuevos tiempos que se viven.
La mayor parte de los países en el mundo, desean brindar con una cuba libre, por una Cuba Libre.
Malthus Gamba